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sábado, 28 de septiembre de 2013

Crean un sistema computacional que aprende sentimientos leyendo los labios

Gracias a un algoritmo que se perfecciona en cada repetición, es capaz de interpretar seis emociones distintas



Un equipo de investigadores malasios ha creado un sistema computacional capaz de aprender a distinguir las emociones humanas, a partir de las expresiones de los labios. Para ello, el sistema cuenta con un algoritmo que “entiende” cada vez mejor los sentimientos, a medida que va atribuyendo ecuaciones a diversos gestos. En pruebas realizadas se demostró la eficiencia del sistema, que podría usarse para facilitar el uso de los ordenadores a personas discapacitadas. Por Yaiza Martínez.


Fuente: Wikimedia Commons.
Fuente: Wikimedia Commons.
Un equipo de investigadores de laUniversidad Manipal International de Selangor, en Malasia, está enseñando a un ordenador a interpretar emociones humanas a partir de patrones de formas y posturas de los labios. 

Este sistema podría mejorar nuestra forma de interactuar con los ordenadores, y quizá permitir a personas discapacitadas el uso de dispositivos de comunicación basados en computadoras, como sintetizadores de voz, de manera más eficiente. 

Entrenamiento emocional 

El intérprete artificial de emociones utiliza un algoritmo genético que mejora progresivamente, a medida que va relacionando ecuaciones con las formas que adquiere la boca humana, al expresar diversas emociones. 

Para empezar, los investigadores, dirigidos por Karthigayan Muthukaruppan, “entrenaron” al sistema con fotos de individuos del sudeste asiático y de Japón cuyos rostros expresaban diferentes emociones. 

A través de estas imágenes, el ordenador aprendió a reconocer las seis emociones humanas más comunes: la felicidad, la tristeza, el miedo, la ira, el asco y la sorpresa, así como una expresión neutra, publica Eurekalert

En este proceso, el algoritmo incorporado analizó el labio superior y el inferior de cada persona fotografiada por separado, como si ambos fueran elipses aisladas una de otra. 

Una vez terminado el entrenamiento, en pruebas realizadas, se demostró la capacidad del sistema para reconocer las seis emociones, así como la expresión neutra mostradas en el entrenamiento.

Creciente interés 

Según explican los investigadores: “En los últimos años, ha habido cada vez más interés por mejorar todos los aspectos de la interacción entre humanos y ordenadores, especialmente en el área del reconocimiento de las emociones humanas a través de la observación facial”. 

En este terreno, encontramos la investigación llevada a cabo por un científico de la Universidad estadounidense de Binghamton en 2011, en cuyo marco se creó una tecnología que proporcionaba información a la computadora sobre dónde está mirando el usuario, cuáles son sus gestos o su discurso. 

Esta información estaba constituida por señales visuales traducibles a órdenes para el ordenador. Con ella, se podría desarrollar una manera más cómoda, intuitiva e inteligente de usar la computadora. 

Por otra parte, en 2008, informáticos de las universidades de Toronto y Ryerson idearon un sistema que permitía a los ordenadores reconocer también seis emociones humanas diferentes: alegría, tristeza, rabia, miedo, sorpresa y disgusto. 

Según sus creadores, este sistema era capaz de hacer estas distinciones, independientemente de la cultura o la lengua de cada persona, con un porcentaje de aciertos del 82%. 

Por qué los labios 

En el caso de la investigación de los científicos malasios, estos escogieron los labios como fuente de información de las emociones por una razón específica. 

Según publica Physorg, es bien sabido que muchas emociones profundas implican más de un movimiento facial. 

Una sonrisa sincera, por ejemplo, además del estiramiento de los labios, conlleva flexionar los músculos que rodean los ojos y provoca movimientos en las cejas. 

Todas estas acciones resultan importantes para la interpretación inconsciente de los sentimientos de otros, pero los labios son una parte crucial en la expresión de las emociones y, por tanto, en su detección, señalan los científicos. 

Los resultados de la presente investigación han aparecido detallados en la revista especializada International Journal of Artificial Intelligence and Soft Computing.



Cazar estrellas con el teléfono: El proyecto Einstein@Home llega a los móviles

La computación distribuida ha permitido por ahora a esta iniciativa descubrir 24 púlsares


La computación distribuida ha permitido sacar adelante multitud de proyectos para la comunidad científica, que aprovecha ciclos de cómputo ociosos de ordenadores de todo el mundo cedidos voluntariamente. Uno de los mayores proyectos de este tipo es Einstein@Home, que usa la red informática mundial para detectar ondas gravitacionales, agujeros negros y púlsares. A través de nuevos métodos de búsqueda se han descubierto 24 púlsares, que serán muy útiles para la investigación en diversas ramas de la astrofísica. Ahora los voluntarios podrán ejecutar además Einstein@Home desde teléfonos y tabletas con Android. Por Patricia Pérez.



Impresión artística de un púlsar rodeado por su fuerte campo magnético (azul). Fuente: NASA.
Impresión artística de un púlsar rodeado por su fuerte campo magnético (azul). Fuente: NASA.
La unión de la potencia de cálculo de 200.000 ordenadores privados está ayudando a los astrónomos a completar su inventario de la Vía Láctea. Ello es posible a través del proyectoEinstein@Home, que conecta equipos de hogares y oficinas de todo el mundo a un superordenador global. 

Usando este sistema en nube, un equipo internacional dirigido por científicos de los Institutos Max Planck de Física Gravitacional y Radioastronomía en Alemania, ha analizado los datos de uno de los mayores radiotelescopios del mundo. 

El resultado, según explica la institución en un comunicado, ha sido el descubrimiento de 24 nuevos púlsares, como se denomina a estas singulares estrellas de neutrones con propiedades físicas increíbles. El hallazgo servirá para poner a prueba la teoría de la relatividad general de Einstein, además de ayudar a completar el mapa cósmico y como herramienta de investigación en muchas ramas de la astrofísica. 

“Sólo podríamos llevar a cabo esta búsqueda gracias al potencial de cálculo proporcionado por los voluntarios de Einstein@Home”, asegura Benjamin Knispel, investigador del Instituto Max Planck y autor principal del estudiopublicado recientemente en la revista científica The Astrophysical Journal. 

De hecho, muchos de estos púlsares se habían pasado por alto en investigaciones anteriores, a pesar de la especial relevancia de algunos de ellos. Y es que su detección no es tarea sencilla, al tratarse de restos de explosiones de estrellas masivas con estructuras complejas y fuertemente magnetizadas. 

Los púlsares se giran rápidamente, emitiendo un haz de ondas de radio a lo largo de su eje del campo magnético, por lo que se comportan de forma similar a un faro. Así, sólo se pueden observar cuando las ondas de radio se dirigen hacia la Tierra. 

Para detectar esas señales tan débiles que emiten se necesitan radiotelescopios grandes y sensibles. Knispel y su equipo analizaron los datos del seguimiento realizado entre 1997 y 2001 con el radiotelescopio del ObservatorioParkes del CSIRO (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation, el organismo gubernamental que controla la investigación científica y sus aplicaciones industriales y comerciales en Australia), en el sureste de Australia.

Radiotelescopio del Observatorio Parkes del CSIRO en Australia. Fuente: Wikimedia Commons
Radiotelescopio del Observatorio Parkes del CSIRO en Australia. Fuente: Wikimedia Commons
Búsqueda con participación pública 

“La búsqueda de nuevos púlsares requiere un intenso trabajo computacional. Para determinar características a priori desconocidas, como su distancia o el período de rotación, tenemos que realizar análisis muy exhaustivos”, explica Knispel. Se necesita, por tanto, una importante capacidad de procesamiento. 

Mediante Einstein@Home se consigue una potencia de cálculo de alrededor de 860 petaflops por segundo, resultante de la unión de 200.000 ordenadores de hogares y oficinas de todo el mundo cuyos ciclos de cómputo ociosos son cedidos cada semana por más de 50.000 personas de forma voluntaria y altruista. 

Este potencial coloca al proyecto a la altura de los superordenadores más rápidos del mercado. Como consecuencia, el análisis de los archivos de Parkes se completó en ocho meses, mientras que la misma tarea en un solo núcleo de CPU habría necesitado más de 17.000 años, algo inabarcable. 

Sin embargo, la potencia de cálculo no fue el único factor importante para descubrir las dos docenas de púlsares, pues también fue determinante el desarrollo de nuevos métodos de posprocesamiento. Y es que los datos registrados en la observación a menudo contienen interferencias. Sin embargo, en esta ocasión los astrónomos emplearon herramientas que les permitieron detectar púlsares previamente enmascarados por la presencia de estas señales. 

El resultado fue el hallazgo de púlsares de particular interés para los astrónomos, como los que orbitan en sistemas binarios. Su descubrimiento exige aún mayor capacidad de cómputo que los aislados, lo que supera con creces las capacidades de computación de los dos Institutos Max Planck. Gracias a Einstein@Home se localizaron seis de este tipo. 

Otros son curiosos por apagar su emisión de radio en minutos u horas, un fenómeno que se había observado antes pero que aún no se entiende totalmente. Sin embargo, tan importante es encontrar objetos excepcionales de este tipo como púlsares normales para obtener conclusiones precisas sobre la totalidad de estas estrellas de neutrones en la Vía Láctea.

Protector de pantalla de Einstein@Home con información sobre el proceso. Los puntos magenta y rojo son púlsares conocidos y remanentes de supernovas, respectivamente, que se concentran a lo largo del plano de la Vía Láctea. La cruz naranja muestra la posición del cielo que se analiza actualmente. Fuente: Instituto Max Planck
Protector de pantalla de Einstein@Home con información sobre el proceso. Los puntos magenta y rojo son púlsares conocidos y remanentes de supernovas, respectivamente, que se concentran a lo largo del plano de la Vía Láctea. La cruz naranja muestra la posición del cielo que se analiza actualmente. Fuente: Instituto Max Planck
Del PC a la tableta 

“Nuestros descubrimientos demuestran que proyectos de computación distribuida como Einstein@Home pueden desempeñar un papel importante en la astronomía”, afirma Bruce Allen, director del proyecto. Las cifras hablan por sí solas, ya que desde el primer descubrimiento de un púlsar de radio en agosto de 2010, la red informática mundial ha descubierto casi 50 nuevas estrellas. 

Con todo, Allen espera que la computación distribuida pueda ser cada vez más importante para el análisis de datos astronómicos en el futuro. Participar en el proyecto es muy sencillo, pues no se tarda más de dos minutos en la instalación, que apenas requiere mantenimiento. Únicamente se necesita descargar BOINC, una plataforma de código abierto que permite donar tiempo de inactividad del ordenador a diversos proyectos científicos como Einstein@Home. La herramienta está disponible en Windows, Linux y Mac OS X. 

Además, desde el mes de julio, los voluntarios no sólo pueden ejecutar el programa en sobremesas y portátiles, sino también ayudar a encontrar nuevos púlsares desde sus teléfonos y tabletas con sistema Android. Para ello basta con tener instalada la versión 2.3 o superior. 

El software no repercute en el consumo de batería ni en la factura de telefonía móvil, ya que la conexión sólo se permite cuando el aparato está cargando y mediante una red Wi-Fi, aprovechando únicamente la capacidad del procesador que de otra forma no se emplearía. 

Estos dispositivos centrarán su ayuda en la búsqueda de nuevos púlsares de radio en el Observatorio Arecibo en Puerto Rico, el radiotelescopio más grande del mundo. Einstein@Home ha creado un foro en la web del proyecto para que los usuarios puedan compartir sus experiencias.

Utilizan la Inteligencia Artificial para crear marcas

Aunque la tecnología no pretende sustituir el papel de los profesionales, puede ser de gran ayuda en el proceso creativo de los distintivos


Un equipo de la Fundación Bruno Kessler de Trento, en Italia, ha desarrollado un software de Inteligencia Artificial capaz de producir atractivos nombres para nuevas marcas comerciales. A partir del estudio de 1.000 marcas, los expertos desglosaron paso a paso el proceso mínimo que siguen los profesionales del marketing para crear un buen nombre, componiendo después un sistema informático capaz de imitar todo el mecanismo. Por Patricia Pérez.



Time Square es un buen escaparate comercial. Fuente: Wkimedia.
Time Square es un buen escaparate comercial. Fuente: Wkimedia.
“Debemos considerar la marca como el significado esencial de la gran empresa moderna”, afirmaba la periodista canadiense Naomi Klein en su libro No logo, ensayo que trató de analizar la influencia de las marcas en la sociedad actual. 

La industria y los expertos en marketing son cada vez más conscientes de la importancia de un buen nombre para lanzar un producto o empresa al mercado, fenómeno al que desde Estados Unidos se ha denominado naming

Este proceso forma parte a su vez de otro proceso más amplio, el branding, disciplina que se encarga de la construcción completa de la marca, de su creación y gestión. Tanto uno como otro dependen en gran medida de la investigación y el análisis del producto y el mercado en que se enmarca, aunque por supuesto la creatividad juega un papel fundamental, e incluso a veces el azar. 

Un equipo de investigadores de la Fundación Bruno Kessler de Trento, en Italia, ha desarrollado un software que pretende agilizar el proceso y dejar parte de la creatividad en manos de una máquina. Y, a juzgar por algunos de los resultados obtenidos, lo han conseguido. 

Según publica la revista New Scientist, el sistema se basa en técnicas de Inteligencia Artificial (IA). En primer lugar, los expertos estudiaron 1.000 marcas y nombres de empresas, y desglosaron el proceso de naming seguido paso a paso en cada caso. Entonces crearon un software que, según afirman, imita este proceso.

Juego de palabras 

“Un nombre no sale de la nada”, señala el miembro del equipo Carlo Strapparava. “No es una técnica, y cuando hay una técnica es posible pensar computacionalmente”, añadió, justificando así el papel de la IA. 

Tradicionalmente, los especialistas en naming se han centrado en asociaciones semánticas para crear sus vocablos. Es decir, nombres cuyas particiones evocan alguna asociación deseable con el producto o empresa en cuestión. Bajo este enfoque se creó Qualcomm -la suma de "quality" (calidad) y "communications" (comunicaciones)- o Intel –combinación de "intelligent" (inteligente) y "electronics" (electrónica). 

Otros prestan especial atención al sonido de los fonemas, a lo que expresan. “La mayoría de los fonemas tiene un carácter emocional distinto", subraya Cynthia Whissell, psicolingüista de la Universidad Laurentian en Sudbury, Ontario (Canadá). “Los sonidos tienen significado. Hay una relación entre los sonidos al hablar y las emociones” destaca en la misma línea Will Leben, lingüista de la Universidad Stanford en Palo Alto, California (Estados Unidos), quien es también director de Lingüística en Lexicon Branding, consultora de marcas experta en la creación de nombres, como el popular Blackberry. 

El software desarrollado por la Fundación Bruno Kessler aúna ambos principios. Para ello, el proceso se inicia, tal como lo harían creativos profesionales, con una relación de palabras que describen el producto al que se da nombre, como "restaurante", "comida italiana" y "acogedor". 

A continuación, el sistema recupera dichos vocablos de una base de datos de código abierto denominadaConceptNet, una red semántica que almacena todo aquello que el ordenador debe saber sobre el mundo en forma de palabras y frases cortas escritas en lenguaje natural. En el caso de "restaurante" e "italiano", ConceptNet sugiere "comer", "pasta" y "pizza". 

Para crear un nombre, el software analiza las palabras que se han recuperado y las une para producir una palabra combinada que conserva algo del sonido de una de las originales. En el caso del restaurante italiano, ofreció "Pastarant" y "Eatalian". Este último coincide con el nombre de una cafetería en Los Ángeles. 

El sistema creó otras denominaciones apropiadas, como "Fragrinse", para un champú, y "Calculight" para un ordenador de poco peso. Para la revista New Scientist, propuso que la renombraran como Scientslick o Experifactal, entre otras opciones. Sin embargo, también produjo algunas pifias. Al pedirle un nombre para una tableta de chocolate, el programa combinó "sweet" (dulce) and "eat" (comer) para generar "sweat" (sudor), una denominación bastante desacertada.

Herramienta de apoyo 

Pero “eso no es un problema”, afirmó Strapparava, quien trabajó en el software junto a su compañero Gozde Özbal. Ambos están de acuerdo en que el sistema no está pensado como un sustituto de los creativos profesionales, aunque sí podría ser de gran ayuda en el proceso creativo. Especialmente en el caso de llevar a cabo una lluvia de ideas en la búsqueda de una buena denominación. 

Al respecto, Mat Heinl, director creativo de la agencia Moving Brands en Londres, duda sobre si el sistema producirá grandes nombres, pero está muy entusiasmado con las posibilidades que abre la automatización en la industria creativa, aunque permitiendo al ser humano permanecer al frente. “Existe un margen enorme para la automatización en la industria creativa”, sugiere. 

“En su conjunto, la industria puede ser más parecida a la época pre-Gutenberg que a la era de Internet. Esto puede parecer una ligera exageración, pero buena parte del trabajo creativo es poco original y repetitivo”, destaca Heinl, quien opina que los ordenadores pueden hacer bien esa tarea, en sustitución de las personas. 

“Teóricamente, esto sería más barato, rápido, coherente y fácil de manejar”, añade. Sin embargo, al igual que los creadores del software, coincide en que deben ser profesionales creativos quienes definan la dirección. “Conocer la estrategia y el fin de lo que estás haciendo es absolutamente clave, sin eso las maravillas técnicas no te permitirán saber si lo que estás haciendo es o no bueno a primera vista”, sentencia el creativo. 

Con todo, para mejorar el sistema como herramienta de apoyo en el proceso de naming, Strapparava y Özbal planean sumarle otras técnicas, como introducir la habilidad de usar rimas. También quieren que el software esté a disposición del público, para que redactores y otros profesionales o no profesionales puedan facilitar el feedback. 

Las conclusiones de este trabajo se presentarán en julio en una reunión de la Asociación de Lingüística Computacional, principal foro en el que se presentan las investigaciones más significativas sobre lingüística computacional y procesamiento del lenguaje natural, que en esta ocasión tendrá lugar en Jeju, Corea del Sur.


El contexto de la consulta, pieza clave en la nueva generación de buscadores

El objetivo es precisar los resultados sin consumir demasiados recursos del ordenador


Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Estados Unidos han desarrollado un método para delimitar y personalizar los resultados que proporcionan los motores de búsqueda. Para ello van más allá de las tradicionales palabras clave, en busca de conceptos asociados que determinen el contexto, teniendo en cuenta además el historial reciente para afinar aún más la respuesta obtenida. De esta forma se puede ajustar el resultado utilizando muchos menos ciclos del procesador. Por Patricia Pérez.


Los motores de búsqueda se enfrentan a consultas confusas ante palabras clave ambiguas. Fuente: Wikimedia Commons.
Los motores de búsqueda se enfrentan a consultas confusas ante palabras clave ambiguas. Fuente: Wikimedia Commons.
Los motores de búsqueda se han convertido en una herramienta imprescindible hoy en día para realizar consultas en la Web semántica o en Internet como red global, dada la cantidad de información almacenada. Sin embargo, sus limitaciones son conocidas por todos. Por una parte los usuarios tienen que filtrar manualmente resultados que poco o nada tienen que ver con su consulta. La cosa se complica aún más a medida que aumenta la complejidad de la búsqueda. 

Personalizar los resultados al máximo posible es el objetivo de todo desarrollador de este tipo de herramienta, pero puede suponer un enorme esfuerzo para los servidores cuando se realizan muchas consultas a la vez. Ahora, investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NC State) en Estados Unidos han desarrollado una técnica de búsqueda que podría aliviar esa carga. 

Según explican en un comunicado, la solución pasa por examinar el contexto de la consulta. Para ello, por un lado destacan la necesidad de tener en cuenta las exploraciones más recientes para afinar el criterio de búsqueda. El siguiente paso va más allá del uso de las tradicionales palabras clave, en busca de conceptos asociados que determinen el contexto. 

“Lo que nosotros hacemos es diferente, y eso nos permite ser más eficaces en búsquedas complejas que los motores tradicionales”, asegura la doctora Kemafor Anyanwu, profesora de Ciencias de la Computación en la NC State y autora principal del estudio. Este se presentará en la Conferencia Internacional de IEEE sobre Big Data que se celebrará en octubre en California. 


Los investigadores están desarrollando técnicas para personalizar los resultados de búsqueda a gran escala. Fuente: NC State
Los investigadores están desarrollando técnicas para personalizar los resultados de búsqueda a gran escala. Fuente: NC State
Conceptos asociados 

Las técnicas actuales de búsqueda en la Web semántica se están alejando de lo superficial, pasando de planteamientos que simplemente encuentran coincidencias de palabras clave hacia enfoques más interpretativos que tratan de introducir otros parámetros. El problema llega a medida que la consulta se torna compleja o confusa. 

Por ejemplo, si un usuario está buscando personal universitario que investigue sobre Informática Financiera, espera como resultado un listado de páginas relevantes del profesorado, no de estudiantes que citan la facultad o noticias que utilizan esos términos. Eso es una búsqueda compleja. 

Del mismo modo, cuando las consultas son ambiguas, con múltiples interpretaciones posibles, los motores de búsqueda tradicionales utilizan técnicas impersonales. Así, si un usuario introduce las palabras clave “velocidad jaguar”, puede estar buscando información sobre la supercomputadora Jaguar, el animal de la selva o el coche del mismo nombre. “En un momento dado, la misma persona puede querer información sobre cualquiera de esas acepciones, por lo que guardar el perfil del usuario tampoco sería muy útil en estos casos”, explica Anyanwu.

Por el contrario, su nueva técnica apela al contexto, por lo que se buscan conceptos asociados para darle forma. Tomando el mismo ejemplo, si la búsqueda inicial de un usuario contiene la palabra “conservación”, se podría asociar a conceptos como “animales”, “animales salvajes” o incluso “zoológicos”. Al introducir después las palabras clave “velocidad jaguar”, el sistema coloca en primer lugar los resultados sobre el felino, no del automóvil o la supercomputadora. Mientras más reciente haya sido la asociación de un concepto a una búsqueda, más peso se le dará en los resultados de consultas posteriores. 

Por otra parte, los motores de búsqueda han tratado hasta ahora de identificar patrones de comportamiento basándose en los resultados pinchados por el usuario, para identificar así su intención más probable ante una consulta. Sin embargo, estas técnicas son impersonales y se aplican sobre una base global. Como resultado, si el patrón más frecuente para un conjunto de palabras clave se encuentra en un contexto determinado, ese se asociará a las consultas de la mayoría o de todos los usuarios, aunque su historial de búsqueda reciente delate que su contexto es otro. 

Por el contrario, el equipo de Anyanwu trata de “identificar el contexto de términos de búsqueda de cada usuario individual en tiempo real, usándolo para determinar su intención en una consulta específica en un momento determinado”, explica. 

Uso eficiente 

Aunque los investigadores de NC State desarrollaron su técnica de búsqueda personalizada hace más de un año, el reto radica en cómo ampliar el método. “Ejecutar un programa ambientado en el contexto para cada usuario supondría una cantidad excesiva de recursos informáticos, y eso no es posible”, reconoce la profesora. 

Sin embargo, su equipo ha conseguido una técnica que incluye nuevas formas de representar datos, nuevas formas de indexarlos para que se pueda acceder de manera eficiente, y una novedosa arquitectura informática para organizar esos índices. El resultado marca una diferencia significativa. 

“Nuestra nueva arquitectura de indexación y búsqueda nos permite soportar búsquedas personalizadas de unos 2.900 usuarios de forma simultánea utilizando un equipo de 8 GB, mientras el planteamiento anterior no superaba los 17. Esto hace el concepto más práctico y nos acerca a la nueva generación de motores de búsqueda”, admite Anyanwu. 

El método se implementa en un sistema llamado SKI, con el que han realizado pruebas experimentales en las bases de datos de DBPedia y Billion Triple Challenges que demuestran su superioridad frente a las técnicas existentes. 

Por todo ello se espera que el motor de búsqueda no quede en las páginas del estudio. Los investigadores prevén tener lista la versión beta en unos meses, y hay planes para comercializar la tecnología a largo plazo. 

Una reconstrucción 3D permite presenciar el nacimiento de la Torre Eiffel

La compañía francesa Dassault Systèmes ofrece un viaje en el tiempo con destino a París


Una reproducción 3D de alta precisión desarrollada por Dassault Systèmes permite visitar París en el año 1889. Además de asistir al nacimiento de la Torre Eiffel, los usuarios podrán encontrar en esta reproducción detalles de edificios y de su construcción, así como disfrutar de visitas virtuales al interior de monumentos. Por Marta Lorenzo.



La Torre Eiffel sobresale en París con sus 300 metros de altura. Fuente: Wikimedia Commons.
La Torre Eiffel sobresale en París con sus 300 metros de altura. Fuente: Wikimedia Commons.
Imagine que visita la Exposición Universal de 1889 en París y que allí ve la Torre Eiffel justo después de su construcción. Ahora, gracias a unareconstrucción 3D de gran precisión, se puede viajar en el tiempo para ser testigos de esto, informaNewScientist

Creada por Mehdi Tayoubi, de la empresa francesa Dassault Systèmes, y sus colaboradores, en esta reproducción en vídeo los edificios están representados a escala, hasta los más mínimos detalles. 

Tan alto grado de precisión se consiguió gracias a la consulta de una amplia gama de archivos, como planes de construcción, planos y mapas. Los investigadores también obtuvieron información a partir de consultas a asesores históricos. 

Cada reproducción de los edificios individuales ha llevado meses de trabajo. En muchos de los casos, el interior de los monumentos también puede visitarse virtualmente. 

La instantánea de París es sólo un ejemplo de los períodos que abarca el proyecto, que pretende recrear la ciudad desde la Edad Media hasta el presente. 

El modelo puede ser visto en diversas plataformas, como aplicaciones online y para tablet, como documental o como experiencia de realidad virtual.

Cambiar la visión de la historia 

Secuencias interactivas ilustran además cómo se construyeron los edificios. Con la realidad aumentada, cualquier área puede ser vista en diferentes momentos gracias a modelos de superposición. 

Según Jean-Marc Leri, director del Museo Carnavalet de París, quien trabajó con el equipo, la visualización exacta de la ciudad ha cambiado su percepción de los acontecimientos históricos que en ella se han sucedido. 

La prisión de la Bastilla, por ejemplo, asaltada por una milicia revolucionaria en 1789, en realidad fue mucho más pequeña de lo que sugerían las representaciones artísticas sugerir, lo que demuestra que probablemente fuera bastante fácil de conquistar, lo que contradice las anécdotas históricas. 

El equipo afirma que incluso los modelos más antiguos son extremadamente realistas, debido a la gran cantidad de información disponible que se ha encontrado en los archivos nacionales franceses. 

Hasta ahora, la atención de los investigadores se ha centrado en la reproducción de edificios, pero otros aspectos de la vida cotidiana también se tendrán en cuenta en futuras versiones. El equipo planea desarrollar aplicaciones similares con otras ciudades en el futuro. 

También Pompeya y Nueva York 

El proyecto de Dassault Systèmes no es el primero de estas características. Ya en 2008, hablamos en Tendencias21del Museo Arqueológico Virtual (MAV) de Italia, en el que las ciudades de Pompeya y Herculano, sepultadas por el Vesubio en el año 79AC, han revivido. 

Según los creadores de esta otra reproducción, gracias a ella el visitante puede 
Viajar en el tiempo hasta una antigua área napolitana antes de la histórica erupción. 

En este caso, todo el museo es gestionado por un único software que, a partir de la identidad de los visitantes, reconocidos a través de un identificador electrónico que recoge su edad, sexo y nacionalidad, controla las más de 70 instalaciones y el ambiente general, de modo que éstas se reconfiguran cambiando el idioma y a veces el contenido. 

Por otro lado, en 2007, se puso en marcha la iniciativa The Real World Online, que permite visualizar algunas ciudades estadounidenses, como Nueva York, en tres dimensiones, en este caso en el momento presente. Este sistema permite, además, entrar en tiendas y cafeterías para conocer el interior de los locales, e incluso visitar algunos museos.


Diseñan un teclado con zoom para relojes inteligentes

Servirá para marcar números de teléfono o para apuntar direcciones a una velocidad de diez palabras por minuto



Investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh, Pennsylvannia, EE UU) han diseñado un teclado con zoom para relojes inteligentes (smartwatches). Lo han llamado ZoomBoard y permite que, con unos sencillos toques en el aparato, las teclas se agranden y puedan pulsarse más cómodamente. Además, con él se puede alcanzar una velocidad de diez palabras por minuto. Servirá para marcar números de teléfono o para apuntar direcciones, entre otras aplicaciones. Por Carlos Gómez Abajo.



El reloj inteligente, con su miniteclado QWERTY. Fuente: Zoomboard.
El reloj inteligente, con su miniteclado QWERTY. Fuente: Zoomboard.

Los blogs de tecnología son un hervidero hablando de que los smartwatches (relojes inteligentes) pronto podrían estar en el punto de mira de empresas como Apple, Google, Samsung y Microsoft. 

Pero por muy capaces que sean estas computadoras ultra-pequeñas, ¿cómo van a introducir los usuarios una dirección, un nombre o un término de búsqueda en ellos? Una posible solución sería una técnica iterativa de zoom desarrollada y probada por investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh, Pennsylvannia). 

Recibe el nombre de ZoomBoard, y se basa en la disposición del teclado QWERTY de toda la vida. Aunque para que quepa el teclado completo en una pantalla de reloj solo puede tener un tamaño muy pequeño, este método permite que tocando la pantalla una o dos veces se amplíe una tecla individual hasta que pueda ser presionada cómodamente y con precisión. 

Las letras mayúsculas pueden escribirse pulsando una tecla durante unos momentos. Un golpe a la izquierda borra un carácter. Un golpe a la derecha significa un espacio. Un golpe hacia arriba sirve para mostrar un teclado secundario de números y otros símbolos. 

"No sirve para escribir una novela, pero hace el trabajo", explica en la nota de prensa de la CMU Stephen Oney, un estudiante de doctorado en el Instituto de Interacción Persona-Ordenador (HCII). 

"Esto abre nuevas posibilidades para dispositivos tales como los smartwatches, que por lo general carecen de cualquier medio de introducción de texto, ya que muchos no son lo suficientemente potentes como para el reconocimiento de voz." 

"Los usuarios pueden introducir cerca de 10 palabras por minuto con una precisión elevada en un teclado del tamaño de una moneda de centavo", cuenta Chris Harrison, doctorando que pronto se unirá al personal del HCII. "Eso es lo suficientemente rápido como para marcar un número de teléfono o escribir '¿dónde está la pizza?', o buscar el camino para llegar a casa." 

Oney y Harrison desarrollaron y evaluaron ZoomBoard con su compañeros Amy Ogan y Jason Wiese. Todos ellos presentaron la semana pasada sus conclusiones en CHI 2013, la Conferencia sobre Factores Humanos en Sistemas Informáticos, en París (Francia), donde la investigación fue galardonada con una mención honorífica como mejor artículo. 

"Una gran cantidad de personas están utilizando la voz para introducri texto en dispositivos muy pequeños, y sin duda la voz jugará un papel cada vez más importante", señala Harrison. "Pero a veces es necesario introducir algo discretamente y sin un gran alboroto; para eso, ZoomBoard es estupendo."

Nuevo camuflaje bioinspirado en el calamar

Está formado por películas delgadas, ópticamente activas, que imitan la piel de los loligínidos


Un equipo de científicos de la Universidad de California en Irvine ha aprendido de los calamares algo sorprendente: como ocultarse del enemigo. Estos conocimientos les han permitido fabricar una capa biomimética de camuflaje infrarrojo, especialmente diseñada para entornos bélicos. En el futuro, la tecnología podría aplicarse también a la fabricación de ropa inteligente, que cambie de color según el entorno. Por Yaiza Martínez.




Un equipo de científicos de la Henry Samueli School of Engineering de la Universidad de California en Irvine(UCIrvine)‎ ha aprendido de los calamares algo sorprendente: como ocultarse de los enemigos. 


En la revista Advanced Materials, los investigadores detallan cómo, inspirándose en los loligínidos‎, una familia de la orden de los calamares (Teuthida), crearon una capa biomimética de camuflaje infrarrojo. 

Dirigido por Alon Gorodetsky, profesor asistente de ingeniería química y ciencia de los materiales de dicha Universidad, el equipo produjo reflectina (una proteína esencial en la capacidad de los calamares para cambiar de color o reflejar la luz) en bacterias comunes, y la utilizó para fabricar películas delgadas ópticamente activas, que imitan la piel del calamar. 

Con los estímulos químicos apropiados, la coloración y la reflectancia de estas películas pueden cambiar una y otra vez, lo que hace que tengan una configuración dinámica. 

Esta configuración es lo que a su vez permite que las películas desaparezcan o reaparezcan cuando son observadas con una cámara infrarroja‎. Esto resulta clave, dado que los equipos de detección infrarroja suelen ser empleados por los ejércitos para tener visión nocturna; para orientarse, apuntar o vigilar. 

La novedad del revestimiento radica en que su funcionalidad está dentro de la región espectral del infrarrojo cercano (NIR), que se extiende desde el extremo de las longitudes más altas del espectro visible (alrededor de 780ηm) hasta los 3000ηm. 

Con estas medidas se ajusta al rango estándar de la mayoría de equipos de visualización infrarroja; y así garantiza su “invisibilidad”. Por otra parte, los científicos destacan que esta región del espectro no suele ser alcanzada por materiales reflectantes bioinspirados.

Futura ropa que cambia de color 


"Nuestro enfoque es simple y compatible con una amplia gama de superficies, y podría permitir que muchos objetos simples adquieran capacidades de camuflaje", explica Gorodetsky en un comunicado de la UCIrvine . 

El trabajo tiene posibles aplicaciones en camuflaje infrarrojo óptico, en revestimientos reflectantes energéticamente eficientes y en óptica inspirada en la biología. 

Éste es sólo el primer paso en el desarrollo de un material que se auto-reconfigure en respuesta a una señal externa, agrega el científico. A largo plazo, "nuestro objetivo es la creación de tejidos que puedan alterar dinámicamente su textura y su color para adaptarse al entorno", explica Gorodetsky. "Básicamente, estamos tratando de traer de la ficción a la realidad la ropa que cambia de color." 

Los investigadores de la Henry Samueli School of Engineering están formulando actualmente estrategias alternativas no químicas para activar los cambios de coloración en la capa de reflectina. 

Músculos artificiales con las propiedades del calamar 

En una línea cercana a la desarrollada por Gorodetsky, trabaja también el ingeniero de la Universidad de Bristol (Reino Unido) Jonathan Rossiter

En 2012, la BBC publicaba un artículo sobre los avances de este investigador, que ha conseguido desarrollar músculos artificiales que imitan la capacidad de cambio de color de los calamares, combinando la biomimética‎ (ciencia que estudia a la naturaleza como fuente de inspiración) con la robótica. 

Estos músculos son capaces de replicar la acción muscular, pero además presentan fuertes efectos visuales, gracias a los materiales que los componen: unos polímeros electroactivos que imitan los mecanismos naturales que permiten ocultarse a los calamares y a otras animales, como el pez cebra. 

Rossiter y su equipo esperan poder usar en un futuro estos mismos materiales “inteligentes” para crear prendas que cambien de color o sirvan de camuflaje, al igual que Gorodetsky, pero también que se enfríen si el usuario tiene calor o que se calienten si tiene frío.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Apple se plantea instalar un nuevo parque solar

En los últimos años hemos visto las posibilidades que tienen los conocidos como parques solares, de los que la compañía Apple instaló uno el pasado año en sus instalaciones de Nevada y la experiencia ha sido tan positiva que ahora son noticia porque se plantean poder instalar otro. A continuación en Erenovable, Apple se plantea instalar un nuevo parque solar.
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Índice del artículo:

  1. Apple se plantea instalar un nuevo parque solar
  2. Apple y su preocupación por el medio ambiente

Apple se plantea instalar un nuevo parque solar

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  • Fue en el año 2012 cuando el centro de datos de la compañía Apple (en Maiden) se convirtió en noticias al darse a conocer la instalación del mayor parque solar fotovoltaico privado de Estados Unidos.
  • Con unas instalaciones de 20 megavatios (MW) y 40 hectáreas el parque solar de Apple tiene una capacidad anual de producción de 42 millones de kWh de energía renovable, y ahora mismo se anuncia que están construyendo un segundo parque solar fotovoltaico de 20 MW en un terreno cercano y que debería estar en marcha a finales de 2013.
  • Este nuevo parque solar en Carolina del Norte, se ha desarrollado en asociación con NV Energy, y anunciando que contará con una nueva tecnología para el sistema solar.
  • La tecnología aplicada  incluye dos paneles solares y también espejos que concentran los rayos del solhasta siete veces más sobre los paneles. Este proceso aumenta la cantidad de energía generada.
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  • El nuevo parque solar de Apple no es el único ejemplo con el que la compañía desea poder dejar claro su compromiso con el medio ambiente y su apuesta por las energías renovables.
  • La compañía ha desarrollado además  una instalación de pilas de combustible de 10 MW que utiliza biogás dirigido y genera de forma ininterrumpida más de 83 millones de kWh de energía renovable de carga básica anualmente. Es la mayor pila de combustible instalada por cuenta propia que está operativa en Estados Unidos. Esto significa que Apple va a producir in situ 167 millones de kWh de energía renovable: lo bastante como para abastecer durante un año a 17.600 hogares.
  • Dichas fuentes de energía están conectadas a la red eléctrica local. Además de remplazar a otras más contaminantes, Apple no comercializa los certificados de energías renovables que genera, sino que los aplica íntegramente a su consumo, y se añaden a lo que establece la normativa local en materia de energías renovables.

Vuelo histórico alimentado con energía solar

La energía solar, y sus posibilidades, parecen avanzar a pasos agigantados y si bien ya es algo común el que os hablemos de parques solares, como el que os presentamos ayer al hablaros de Apple y la instalación de su segundo parque solar, ahora nos toca sorprenderos con el que ha sido el vuelo de un avión impulsado gracias a la fuerza solar. En Erenovable os explicamos como ha sido este Vuelo histórico alimentado con energía solar.

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Índice del artículo:

  1. Vuelo histórico alimentado con energía solar
  2. ¿Como ha volado el avión con energía solar?
  3. Video del vuelo del avión con energía solar

Vuelo histórico alimentado con energía solar

Vuelo histórico alimentado con energía solar
  • Un avión ha aterrizado en el aeropuerto JFK de Nueva York, un avión en realidad como cualquier otro aunque con una curiosa particularidad ya que ha podido volar gracias a que estaba impulsado por la energía solar.
  • Solar Impulse HB-SIA es el nombre de este avión y que inició su vuelo siendo pilotado por Bertrand Picard(aventurero y psiquiatra que ya voló alrededor del mundo en globo y en 1999).
  •  El viaje ha sido largo ya que el avión ha ido de costa a costa del país partiendo desde Silicon Valley (California) hasta llegar a la ciudad de Nueva York, convirtiéndose así en el primer avión de energía solar en volar a través de los EE.UU.
  • El vuelo sirvió para hacer una especie de gira y de este modo promocionar el uso de la energía solar, y dejar patente que realmente puede llegar incluso a alimentar un avión que tenga el tamaño de (alas) un avión de pasajeros.
  • En su web oficial se ha podido seguir en directo todo el recorrido del avión, y ahora que ya ha acabado podéis entrar para reecrearlo.
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  • Si te estás preguntando como ha sido posible que el Solar Impulse HB-SIA haya conseguido volar, tenemos que explicaros que el avión contaba con unos paneles solares de 45 kilovatios en la superficie superior de las alas,
  • Con dichos paneles el avión era capaz de generar suficiente electricidad para comenzar a el viaje por la mañana con las baterías agotadas, volar durante todo el día con energía solar, y terminar el día con lasbaterías con carga suficiente para volar toda la noche.
  • Y por las fotos tenemos constancia de que no se trata de un avión pequeño ya que cuenta con el peso de un coche normal (1600 kg), un paquete de baterías del mismo tamaño que un modelo de coche eléctrico como el  Tesla S, (85 kilovatios-hora), y motores eléctricos con la potencia de una motocicleta de baja cilindrada (4x 7,5 kilovatios, para un total de 30 kilovatios).

Video del vuelo del avión con energía solar: